
Cuando diseñamos un Plan de Control de Diarrea Viral Bovina (BVD) en un hato ganadero, la vacunación para prevenir el nacimiento de terneros persistentemente infectados (PI), debe ser un objetivo primordial, de acuerdo con un comunicado de Pfizer Animal Health.La principal fuente de infección fetal de la BVD, vienen a ser los terneros PI, quienes comprometen la salud y rentabilidad del negocio ganadero, ya que ponen a todo el rebaño en riesgo sanitario.
“Los PI frecuentemente sirven como fuente del virus de la BVD en el hato, lo que puede devenir en infecciones fetales en el año siguiente”, menciona Dale Grotelueschen DVM, veterinario de Pfizer Animal Health.
“Concentrarse en la prevención de los terneros PI, permite a los productores disminuir el riesgo de infección de BVD fetal en el rebaño y permite reducir en niveles importantes el desarrollo de más terneros PI el año siguiente”.
La comprensión de cómo la BVD se puede transmitir en un rebaño a través de los terneros PI, es un paso importante en el desarrollo de un sólido plan de control. Dependiendo de la etapa de gestación, los efectos de la infección fetal por la BVD puede producir efectos como infertilidad en animales con sistemas inmunes comprometidos con la infección persistente.
Aunque no todos los terneros PI sobreviven más allá de los 6 a 12 meses de edad, los que lo hacen a menudo se ven saludables y alcanzan la madurez. Estos terneros PI generalmente eliminan el virus de la BVD en gran medida durante toda su vida, lo que hace que las vacas, terneros no-nacidos y demás animales del hato no puedan escapar de la infección.
Una vez entendido el papel fundamental que juegan los terneros PI en esta patología, los productores deben evaluar su plan de control de BVD para lograr eficacia a largo plazo y sobre todo para romper el ciclo de los PI. “Los productores que planifican sus programas de salud sobre una proyección de varios años, pueden hacer un mejor trabajo de prevención de los PI si deciden enfocarse a reducir el riesgo de exposición y reducir al mínimo las posibilidades de aparición de infecciones fetales”, explicó Grotelueschen.
En esta misma dirección, resulta lógico que para garantizar un plan de control de BVD que proteja adecuadamente a un rebaño, es importante elegir una vacuna que ofrezca la más alta protección para prevenir la aparición de estos animales PI.
Debido a que la infección fetal puede ocurrir en cualquier fase de la gestación, una vacuna que proteja a lo largo de todo el año es también esencial. Algunas vacunas han demostrado que pueden proporcionar inmunidad por al menos 365 días y prevenir terneros PI de la BVD tipos 1 y 2. Vacunas como estas proporcionan a los productores un menor manejo del ganado, mientras que se incrementan los beneficios potenciales.
Para explorar las opciones disponibles, trabaje con su veterinario para evaluar su demanda vacunal y la duración de la inmunidad de los productos disponibles.
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Tabla 1. Efectos del virus de la BVD sobre terneros no nacidos de acuerdo al tiempo de infección
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Gestación
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0-40 Días
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40-120 Días
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120-160 Días
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160 a Más
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- Muerte embrionaria temprana
- Resorción
- Aborto
- Repetición del celo
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- Terneros Persistentemente Infectados
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- Anomalías fetales/terneros débiles
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- Nacimiento de terneros con virus neutralizantes en el suero (VNS), anticuerpos a BVD (terneros con sistema inmune funcional)
- Incremento del riesgo de problemas de salud.
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Fuente: Drovers – EE.UU. Traducción Perulactea